Recompensa mal a su maestro quien quiere seguir siendo siempre su discípulo
¿Por qué no vais a deshojar vosotros mi corona? Me veneráis; pero ¿y si un buen
día se viene abajo vuestra veneración? ¡ Tened cuidado no vaya a ser que mi
estatua os aplaste!
Suscribirse a:
Enviar comentarios (Atom)

No hay comentarios:
Publicar un comentario